{"id":2331,"date":"2026-09-30T22:14:03","date_gmt":"2026-09-30T22:14:03","guid":{"rendered":"https:\/\/incie.org\/latam\/?p=2331"},"modified":"2026-09-30T22:14:05","modified_gmt":"2026-09-30T22:14:05","slug":"el-conocimiento-tacito-como-activo-estrategico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/incie.org\/latam\/el-conocimiento-tacito-como-activo-estrategico\/","title":{"rendered":"El conocimiento t\u00e1cito como activo estrat\u00e9gico"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una parte significativa del conocimiento que permite a una organizaci\u00f3n operar de manera eficiente no se encuentra completamente contenida en manuales, bases de datos, procedimientos o sistemas de informaci\u00f3n. Se desarrolla a trav\u00e9s de la experiencia y permanece incorporada en las personas que han aprendido a interpretar situaciones, reconocer patrones, resolver excepciones y tomar decisiones frente a problemas que no siempre pueden anticiparse mediante reglas previamente establecidas. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este conocimiento, conocido como conocimiento t\u00e1cito, puede representar una fuente importante de capacidad organizacional precisamente porque se construye mediante acumulaci\u00f3n de experiencia y aprendizaje contextual. Su valor, sin embargo, tambi\u00e9n introduce una vulnerabilidad: cuando una capacidad cr\u00edtica permanece concentrada en determinados individuos, la salida, ausencia o indisponibilidad de esas personas puede afectar la continuidad de procesos que formalmente parecen documentados. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde una perspectiva estrat\u00e9gica, el desaf\u00edo no consiste en eliminar el conocimiento t\u00e1cito, algo que adem\u00e1s ser\u00eda poco realista, sino en identificar qu\u00e9 conocimiento genera valor, reducir dependencias innecesarias y desarrollar mecanismos para transformarlo progresivamente en capacidad compartida.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-medium-font-size\">La diferencia entre informaci\u00f3n y conocimiento<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La distinci\u00f3n entre informaci\u00f3n disponible y conocimiento aplicable resulta fundamental para comprender el valor del componente t\u00e1cito. Una organizaci\u00f3n puede disponer de procedimientos detallados y grandes vol\u00famenes de informaci\u00f3n sin que eso garantice que cualquier integrante pueda resolver adecuadamente una situaci\u00f3n compleja. El conocimiento pr\u00e1ctico incorpora contexto: permite interpretar una se\u00f1al, distinguir una anomal\u00eda de un comportamiento normal, anticipar una consecuencia o seleccionar una respuesta entre varias alternativas posibles. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un procedimiento puede establecer los pasos generales para atender una incidencia, pero la experiencia de quien ha enfrentado situaciones similares puede determinar qu\u00e9 se\u00f1ales requieren mayor atenci\u00f3n, qu\u00e9 excepciones suelen aparecer y qu\u00e9 decisiones conviene escalar. Esta diferencia explica por qu\u00e9 determinadas posiciones necesitan largos per\u00edodos de aprendizaje incluso cuando existe documentaci\u00f3n suficiente. La informaci\u00f3n puede transferirse r\u00e1pidamente; la capacidad para utilizarla con criterio requiere exposici\u00f3n a situaciones reales, retroalimentaci\u00f3n y acumulaci\u00f3n de experiencia. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En consecuencia, el conocimiento t\u00e1cito debe entenderse como una dimensi\u00f3n complementaria del conocimiento expl\u00edcito, no como un sustituto de la documentaci\u00f3n formal.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-medium-font-size\">La experiencia acumulada como capacidad organizacional<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con el tiempo, la experiencia de los colaboradores puede convertirse en una memoria operativa que mejora la manera en que la organizaci\u00f3n responde ante situaciones recurrentes y excepcionales. Los aprendizajes obtenidos a partir de errores, proyectos, negociaciones, incidentes o cambios de contexto permiten desarrollar criterios que posteriormente aceleran decisiones y reducen la necesidad de resolver desde cero problemas conocidos. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta acumulaci\u00f3n puede generar una ventaja relevante porque la organizaci\u00f3n aprende no solamente de los resultados exitosos, sino tambi\u00e9n de las situaciones que revelaron deficiencias en procesos o supuestos anteriores. Sin embargo, el valor de esta experiencia depende de la capacidad para conservarla y distribuirla. Si el aprendizaje permanece exclusivamente en la memoria de determinados especialistas, la organizaci\u00f3n obtiene los beneficios mientras esas personas est\u00e1n disponibles, pero tambi\u00e9n adquiere una dependencia creciente respecto de ellas. El conocimiento se convierte entonces simult\u00e1neamente en un activo y en un punto de concentraci\u00f3n de riesgo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La gesti\u00f3n estrat\u00e9gica debe procurar que aquello que una persona aprende a resolver de manera consistente pueda convertirse, al menos parcialmente, en una capacidad accesible para otros miembros de la organizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-medium-font-size\">El riesgo de la dependencia de personas clave<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La dependencia excesiva de determinados colaboradores aparece cuando una parte cr\u00edtica de la operaci\u00f3n requiere conocimientos que pocas personas poseen y que no pueden sustituirse r\u00e1pidamente. Este riesgo puede permanecer oculto durante a\u00f1os porque, mientras los especialistas contin\u00faan disponibles, el proceso funciona con normalidad. El problema aparece cuando se produce una salida, una ausencia prolongada, una reorganizaci\u00f3n o incluso un incremento repentino de la demanda que supera la capacidad de esas personas. En ese momento, la organizaci\u00f3n descubre que un proceso formalmente establecido depend\u00eda de criterios, contactos o habilidades que no estaban suficientemente distribuidos. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La consecuencia puede expresarse en mayores tiempos de respuesta, errores, necesidad de supervisi\u00f3n, interrupciones o contrataci\u00f3n externa de capacidades que anteriormente estaban disponibles internamente. Por ello, identificar posiciones cr\u00edticas no deber\u00eda limitarse a revisar jerarqu\u00edas o niveles salariales; tambi\u00e9n es necesario determinar d\u00f3nde se concentra el conocimiento indispensable para mantener procesos, atender clientes, resolver incidencias o tomar decisiones especializadas. Una persona puede no ocupar una posici\u00f3n directiva y, sin embargo, representar una concentraci\u00f3n de conocimiento cuya p\u00e9rdida genere un impacto considerable.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-medium-font-size\">Transferir conocimiento sin reducirlo a manuales<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La documentaci\u00f3n constituye una herramienta fundamental para reducir la dependencia de conocimiento individual, pero no todo conocimiento t\u00e1cito puede convertirse directamente en un procedimiento escrito. Una organizaci\u00f3n puede registrar pasos, criterios, casos frecuentes y decisiones relevantes, pero parte de la experiencia requiere mecanismos de aprendizaje m\u00e1s interactivos. La mentor\u00eda, el acompa\u00f1amiento en tareas complejas, la rotaci\u00f3n planificada, la revisi\u00f3n conjunta de casos, las sesiones de transferencia y el trabajo colaborativo permiten que otras personas observen no solamente qu\u00e9 decisi\u00f3n se toma, sino tambi\u00e9n qu\u00e9 informaci\u00f3n se utiliza para tomarla y qu\u00e9 se\u00f1ales permiten reconocer una situaci\u00f3n determinada. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La transferencia efectiva requiere, por tanto, combinar documentaci\u00f3n con exposici\u00f3n pr\u00e1ctica. Un manual puede establecer una base com\u00fan, mientras que la interacci\u00f3n con profesionales experimentados permite comprender las excepciones y el contexto que normalmente no aparecen en una instrucci\u00f3n est\u00e1ndar. El objetivo no es convertir todo conocimiento individual en documentaci\u00f3n exhaustiva, sino determinar qu\u00e9 componentes deben formalizarse, cu\u00e1les deben ense\u00f1arse mediante pr\u00e1ctica y cu\u00e1les pueden permanecer como conocimiento especializado sin representar una dependencia cr\u00edtica para la organizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-medium-font-size\">El conocimiento t\u00e1cito como fuente de mejora<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El conocimiento acumulado tambi\u00e9n puede utilizarse para mejorar procesos que ya existen. Las personas que trabajan de manera recurrente con una operaci\u00f3n suelen identificar fricciones, excepciones y oportunidades de simplificaci\u00f3n que pueden no aparecer en los indicadores agregados. Su experiencia permite reconocer d\u00f3nde se producen errores repetitivos, qu\u00e9 pasos generan retrasos, qu\u00e9 decisiones requieren demasiadas aprobaciones o qu\u00e9 situaciones obligan a realizar actividades que el proceso formal no contempla adecuadamente. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando esta experiencia se incorpora a mecanismos estructurados de mejora, el conocimiento individual puede convertirse en una fuente de innovaci\u00f3n operativa. La organizaci\u00f3n deja de utilizar la experiencia \u00fanicamente para resolver problemas y comienza a emplearla para redise\u00f1ar procesos, actualizar controles y mejorar est\u00e1ndares. Esto resulta especialmente relevante porque una parte importante de la eficiencia no surge de grandes transformaciones tecnol\u00f3gicas, sino de peque\u00f1as modificaciones acumuladas a partir de quienes conocen de cerca el funcionamiento real de la operaci\u00f3n. Para capturar este valor se necesitan canales que permitan que la experiencia circule hacia quienes dise\u00f1an, supervisan y eval\u00faan los procesos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-medium-font-size\">Medir un activo que no aparece directamente en los estados financieros<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El conocimiento t\u00e1cito no suele aparecer como un activo identificado de manera directa en los estados financieros, pero su presencia puede observarse mediante indicadores operativos. Una organizaci\u00f3n puede analizar cu\u00e1nto tiempo requiere resolver determinadas incidencias cuando interviene un especialista, cu\u00e1nto aumenta ese tiempo cuando la persona no est\u00e1 disponible, cu\u00e1nto tarda un nuevo colaborador en alcanzar autonom\u00eda, qu\u00e9 porcentaje de procesos depende de individuos espec\u00edficos o con qu\u00e9 frecuencia deben escalarse problemas que anteriormente se resolv\u00edan internamente. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n pueden observarse indicadores relacionados con errores, retrabajos, tiempos de respuesta, dependencia de expertos y capacidad de sustituci\u00f3n. Estos datos permiten aproximarse al valor operativo del conocimiento acumulado y detectar concentraciones que podr\u00edan representar riesgos. La medici\u00f3n no pretende asignar un precio exacto a la experiencia de una persona, sino identificar cu\u00e1nto depende el desempe\u00f1o organizacional de capacidades que todav\u00eda no est\u00e1n suficientemente distribuidas. Cuando una organizaci\u00f3n puede demostrar que la ausencia de determinados conocimientos incrementa tiempos, costos o errores, dispone de evidencia para priorizar acciones de transferencia y continuidad.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading has-medium-font-size\">De la experiencia individual a la capacidad colectiva<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El objetivo estrat\u00e9gico consiste en lograr que el conocimiento permanezca disponible para la organizaci\u00f3n aun cuando las personas y las circunstancias cambien. Esto no significa eliminar la especializaci\u00f3n individual, porque determinadas funciones requieren expertos y el conocimiento profundo puede constituir una ventaja. Significa evitar que la organizaci\u00f3n confunda la existencia de una persona competente con la existencia de una capacidad organizacional consolidada. Una capacidad colectiva requiere que existan m\u00e1s de un punto de acceso al conocimiento, procesos que permitan reproducir buenas pr\u00e1cticas, mecanismos de aprendizaje y documentaci\u00f3n suficiente para sostener la operaci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La transferencia debe producirse antes de que exista una emergencia, porque intentar capturar a\u00f1os de experiencia inmediatamente despu\u00e9s de la salida de un especialista suele resultar costoso y parcial. La gesti\u00f3n preventiva permite identificar conocimientos cr\u00edticos, establecer mecanismos de sucesi\u00f3n y crear espacios donde la experiencia se convierta progresivamente en aprendizaje compartido. De esta manera, el conocimiento deja de depender exclusivamente de la permanencia de individuos y pasa a formar parte de la infraestructura organizacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El conocimiento t\u00e1cito constituye, en consecuencia, un activo estrat\u00e9gico precisamente porque puede contener una parte de aquello que permite a una organizaci\u00f3n hacer mejor las cosas, responder con mayor rapidez y resolver situaciones que no est\u00e1n completamente previstas en sus procedimientos. Su valor no reside simplemente en la experiencia acumulada por las personas, sino en la capacidad de la organizaci\u00f3n para conservar, transferir, aplicar y renovar ese aprendizaje. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando permanece concentrado, puede convertirse en una fuente de vulnerabilidad; cuando se comparte y se integra con procesos formales, puede transformarse en una capacidad dif\u00edcil de replicar. La gesti\u00f3n estrat\u00e9gica del conocimiento requiere entonces encontrar un equilibrio entre especializaci\u00f3n y distribuci\u00f3n, entre experiencia individual y aprendizaje colectivo, y entre documentaci\u00f3n formal y pr\u00e1ctica. En ese equilibrio se encuentra una parte importante de la capacidad de una organizaci\u00f3n para preservar su desempe\u00f1o cuando cambian las personas, los procesos y las condiciones del entorno.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una parte significativa del conocimiento que permite a una organizaci\u00f3n\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":2339,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[6,41,35,57],"tags":[],"class_list":["post-2331","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog","category-competitividad","category-liderazgo","category-recurso-humano"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.6 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>El conocimiento t\u00e1cito como activo estrat\u00e9gico - Instituto para la competitividad, Innovaci\u00f3n y Desarrollo Empresarial<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/incie.org\/latam\/el-conocimiento-tacito-como-activo-estrategico\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El conocimiento t\u00e1cito como activo estrat\u00e9gico - Instituto para la competitividad, Innovaci\u00f3n y Desarrollo Empresarial\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Una parte significativa del conocimiento que permite a una organizaci\u00f3n\u2026\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/incie.org\/latam\/el-conocimiento-tacito-como-activo-estrategico\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Instituto para la competitividad, Innovaci\u00f3n y Desarrollo Empresarial\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2026-09-30T22:14:03+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2026-09-30T22:14:05+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/incie.org\/latam\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/079.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"730\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"316\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Jonathan Masin\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Jonathan Masin\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"8 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/incie.org\\\/latam\\\/el-conocimiento-tacito-como-activo-estrategico\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/incie.org\\\/latam\\\/el-conocimiento-tacito-como-activo-estrategico\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Jonathan Masin\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/incie.org\\\/latam\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/43ce5218a840b648e3f68da0d82cef01\"},\"headline\":\"El conocimiento t\u00e1cito como activo estrat\u00e9gico\",\"datePublished\":\"2026-09-30T22:14:03+00:00\",\"dateModified\":\"2026-09-30T22:14:05+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/incie.org\\\/latam\\\/el-conocimiento-tacito-como-activo-estrategico\\\/\"},\"wordCount\":1726,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/incie.org\\\/latam\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/incie.org\\\/latam\\\/el-conocimiento-tacito-como-activo-estrategico\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/incie.org\\\/latam\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/09\\\/079.jpg?fit=730%2C316&ssl=1\",\"articleSection\":[\"Blog\",\"Competitividad\",\"Liderazgo\",\"Recurso Humano\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/incie.org\\\/latam\\\/el-conocimiento-tacito-como-activo-estrategico\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/incie.org\\\/latam\\\/el-conocimiento-tacito-como-activo-estrategico\\\/\",\"name\":\"El conocimiento t\u00e1cito como activo estrat\u00e9gico - Instituto para la competitividad, Innovaci\u00f3n y Desarrollo Empresarial\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/incie.org\\\/latam\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/incie.org\\\/latam\\\/el-conocimiento-tacito-como-activo-estrategico\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/incie.org\\\/latam\\\/el-conocimiento-tacito-como-activo-estrategico\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/incie.org\\\/latam\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/09\\\/079.jpg?fit=730%2C316&ssl=1\",\"datePublished\":\"2026-09-30T22:14:03+00:00\",\"dateModified\":\"2026-09-30T22:14:05+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/incie.org\\\/latam\\\/el-conocimiento-tacito-como-activo-estrategico\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/incie.org\\\/latam\\\/el-conocimiento-tacito-como-activo-estrategico\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/incie.org\\\/latam\\\/el-conocimiento-tacito-como-activo-estrategico\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/incie.org\\\/latam\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/09\\\/079.jpg?fit=730%2C316&ssl=1\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/incie.org\\\/latam\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/09\\\/079.jpg?fit=730%2C316&ssl=1\",\"width\":730,\"height\":316},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/incie.org\\\/latam\\\/el-conocimiento-tacito-como-activo-estrategico\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\\\/\\\/incie.org\\\/latam\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"El conocimiento t\u00e1cito como activo estrat\u00e9gico\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/incie.org\\\/latam\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/incie.org\\\/latam\\\/\",\"name\":\"Instituto para la competitividad, Innovaci\u00f3n y Desarrollo Empresarial\",\"description\":\"\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/incie.org\\\/latam\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/incie.org\\\/latam\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/incie.org\\\/latam\\\/#organization\",\"name\":\"Instituto para la competitividad, Innovaci\u00f3n y Desarrollo Empresarial\",\"url\":\"https:\\\/\\\/incie.org\\\/latam\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/incie.org\\\/latam\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/incie.org\\\/latam\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/12\\\/cropped-LOGOO-INCIE-AZUL-01-P.png?fit=185%2C45&ssl=1\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/incie.org\\\/latam\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/12\\\/cropped-LOGOO-INCIE-AZUL-01-P.png?fit=185%2C45&ssl=1\",\"width\":185,\"height\":45,\"caption\":\"Instituto para la competitividad, Innovaci\u00f3n y Desarrollo Empresarial\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/incie.org\\\/latam\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"}},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/incie.org\\\/latam\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/43ce5218a840b648e3f68da0d82cef01\",\"name\":\"Jonathan Masin\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/dc5d4ce544e3a89ecde6b1117f9a6d595f8b7a185b21321b721c458ca9a4349a?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/dc5d4ce544e3a89ecde6b1117f9a6d595f8b7a185b21321b721c458ca9a4349a?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/dc5d4ce544e3a89ecde6b1117f9a6d595f8b7a185b21321b721c458ca9a4349a?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Jonathan Masin\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/incie.org\\\/latam\\\/author\\\/jonamasin\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"El conocimiento t\u00e1cito como activo estrat\u00e9gico - Instituto para la competitividad, Innovaci\u00f3n y Desarrollo Empresarial","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/incie.org\/latam\/el-conocimiento-tacito-como-activo-estrategico\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"El conocimiento t\u00e1cito como activo estrat\u00e9gico - Instituto para la competitividad, Innovaci\u00f3n y Desarrollo Empresarial","og_description":"Una parte significativa del conocimiento que permite a una organizaci\u00f3n\u2026","og_url":"https:\/\/incie.org\/latam\/el-conocimiento-tacito-como-activo-estrategico\/","og_site_name":"Instituto para la competitividad, Innovaci\u00f3n y Desarrollo Empresarial","article_published_time":"2026-09-30T22:14:03+00:00","article_modified_time":"2026-09-30T22:14:05+00:00","og_image":[{"width":730,"height":316,"url":"https:\/\/incie.org\/latam\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/079.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Jonathan Masin","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Jonathan Masin","Tiempo de lectura":"8 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/incie.org\/latam\/el-conocimiento-tacito-como-activo-estrategico\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/incie.org\/latam\/el-conocimiento-tacito-como-activo-estrategico\/"},"author":{"name":"Jonathan Masin","@id":"https:\/\/incie.org\/latam\/#\/schema\/person\/43ce5218a840b648e3f68da0d82cef01"},"headline":"El conocimiento t\u00e1cito como activo estrat\u00e9gico","datePublished":"2026-09-30T22:14:03+00:00","dateModified":"2026-09-30T22:14:05+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/incie.org\/latam\/el-conocimiento-tacito-como-activo-estrategico\/"},"wordCount":1726,"publisher":{"@id":"https:\/\/incie.org\/latam\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/incie.org\/latam\/el-conocimiento-tacito-como-activo-estrategico\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/incie.org\/latam\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/079.jpg?fit=730%2C316&ssl=1","articleSection":["Blog","Competitividad","Liderazgo","Recurso Humano"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/incie.org\/latam\/el-conocimiento-tacito-como-activo-estrategico\/","url":"https:\/\/incie.org\/latam\/el-conocimiento-tacito-como-activo-estrategico\/","name":"El conocimiento t\u00e1cito como activo estrat\u00e9gico - Instituto para la competitividad, Innovaci\u00f3n y Desarrollo Empresarial","isPartOf":{"@id":"https:\/\/incie.org\/latam\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/incie.org\/latam\/el-conocimiento-tacito-como-activo-estrategico\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/incie.org\/latam\/el-conocimiento-tacito-como-activo-estrategico\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/incie.org\/latam\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/079.jpg?fit=730%2C316&ssl=1","datePublished":"2026-09-30T22:14:03+00:00","dateModified":"2026-09-30T22:14:05+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/incie.org\/latam\/el-conocimiento-tacito-como-activo-estrategico\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/incie.org\/latam\/el-conocimiento-tacito-como-activo-estrategico\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/incie.org\/latam\/el-conocimiento-tacito-como-activo-estrategico\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/incie.org\/latam\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/079.jpg?fit=730%2C316&ssl=1","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/incie.org\/latam\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/079.jpg?fit=730%2C316&ssl=1","width":730,"height":316},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/incie.org\/latam\/el-conocimiento-tacito-como-activo-estrategico\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/incie.org\/latam\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"El conocimiento t\u00e1cito como activo estrat\u00e9gico"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/incie.org\/latam\/#website","url":"https:\/\/incie.org\/latam\/","name":"Instituto para la competitividad, Innovaci\u00f3n y Desarrollo Empresarial","description":"","publisher":{"@id":"https:\/\/incie.org\/latam\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/incie.org\/latam\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/incie.org\/latam\/#organization","name":"Instituto para la competitividad, Innovaci\u00f3n y Desarrollo Empresarial","url":"https:\/\/incie.org\/latam\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/incie.org\/latam\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/i0.wp.com\/incie.org\/latam\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/cropped-LOGOO-INCIE-AZUL-01-P.png?fit=185%2C45&ssl=1","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/incie.org\/latam\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/cropped-LOGOO-INCIE-AZUL-01-P.png?fit=185%2C45&ssl=1","width":185,"height":45,"caption":"Instituto para la competitividad, Innovaci\u00f3n y Desarrollo Empresarial"},"image":{"@id":"https:\/\/incie.org\/latam\/#\/schema\/logo\/image\/"}},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/incie.org\/latam\/#\/schema\/person\/43ce5218a840b648e3f68da0d82cef01","name":"Jonathan Masin","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/dc5d4ce544e3a89ecde6b1117f9a6d595f8b7a185b21321b721c458ca9a4349a?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/dc5d4ce544e3a89ecde6b1117f9a6d595f8b7a185b21321b721c458ca9a4349a?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/dc5d4ce544e3a89ecde6b1117f9a6d595f8b7a185b21321b721c458ca9a4349a?s=96&d=mm&r=g","caption":"Jonathan Masin"},"url":"https:\/\/incie.org\/latam\/author\/jonamasin\/"}]}},"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/incie.org\/latam\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/079.jpg?fit=730%2C316&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/incie.org\/latam\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2331","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/incie.org\/latam\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/incie.org\/latam\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/incie.org\/latam\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/incie.org\/latam\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2331"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/incie.org\/latam\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2331\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2332,"href":"https:\/\/incie.org\/latam\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2331\/revisions\/2332"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/incie.org\/latam\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2339"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/incie.org\/latam\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2331"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/incie.org\/latam\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2331"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/incie.org\/latam\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2331"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}